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miércoles, 10 de septiembre de 2014

De la cobardía de las guerras, y de la hipocresía de la Convención de Ginebra.

 
Las victimas civiles, que no empuñan armas, son las más numerosas de todas las guerras.

   
El día 22 de agosto de 1864 en Ginebra (Suiza), la Sociedad de Bienestar firma la Primera Convención de Ginebra, con lo que se le da nacimiento a lo que más tarde se llamaría la Cruz Roja Internacional.

  ¿Existe proceder humano más cobarde que el de las guerras?
  No lo serían, si éstas se desarrollaran en lugares desprovistos de civiles inocentes, quiénes no participan de las batallas y/o escaramuzas; ni siquiera amenazan con gestos, pues el terror se los impide.
  ¿Pueden soldados oficiales y subalternos, enorgullecerse de ganar un combate, después de haber matado más civiles - de todas las edades y de todos los sexos - que enemigos militares?
  ¿En verdad un Brigadier del Aire, puede decir "¡Misión cumplida!" después de haber mandado  sus pilotos a provocar lluvias de bombas sobre ciudades en las cuales habitan 100 civiles por cada soldado enemigo?
  Las respuestas a estas preguntas son tan obvias, que se responden por sí solas. 
  Esa nauseabunda cobardía llamada "Guerra", contínua agravándose década tras década, cuanto más "tecnológica" y moderna, más covarde se torna. Parecería que existiera (si es que no existe) una "Convención Para la Cobardía de la Guerra" - paralela a la de Ginebra - encargada de salvaguardar la integridad física de los que combaten armados hasta los dientes, y están cada vez mejor entrenados para matar y sobrevivir a las matanzas, en detrimento de la seguridad y sobrevivencia de los que no portan ni siquiera una honda, no tienen entrenamiento para defenderse...y no participan del intercambio de disparos y "cañonazos".
  La peor cobardía de que se tenga noticia, le cabe a los "paladines de la Justicia y la Democracia" (EEUU), que fueron los que estrenaron la bomba atómica, que viajando en la barriga del "Enola Gay" (Enola Gay es el nombre dado al bombardero B-29 que lanzó la primera bomba atómica utilizada en combate durante la Segunda Guerra Mundial sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945. La bomba fue bautizada como Little Boy. El Enola Gay, uno de los 15 bombarderos Boeing B-29 Superfortress modificados para lanzar bombas atómicas, despegó de Tinian, un islote de las islas Marianas. El nombre del avión era el de la madre del piloto, el coronel Paul Tibbets (Enola Gay de Gordon Thomas y Max Morgan-Witts).1 Tres días más tarde, otro B-29, el Bockscar, lanzó una segunda bomba atómica, llamada Fat Man sobre Nagasaki. Little Boy y Fat Man han sido las únicas armas nucleares utilizadas contra ciudades.
El Enola Gay ha sido completamente restaurado y actualmente se expone en un hangar del Centro Steven F. Udvar-Hazy del Museo Nacional del Aire y el Espacio del Instituto Smithsonian, cerca del Aeropuerto Internacional Washington-Dulles (Virginia). - (Wikepedia) ), provocó, al ser defecada por la nave, la primera y horripilante masacre dirigida desde el aire, de la historia de la humanidad. Tres días más tarde, y después de haber comprobado el efecto causado por "Little Boy" , los "justos" del planeta, repiten la operación en Nagasaki...y una ovación triunfal ecoó por segunda vez en las Bases de Comando. Celebraban que miles de mujeres, niños y ancianos no-combatientes, se habían desintegrado - y otros tantos lo harían progresivamente durante las décadas venideras - gracias a la nueva y sofisticada tecnología que les permitía exterminar poblaciones enteras utilizando un solo avión, y sin arriesgar el pellejo de sus soldaditos de carne y hueso. 
    
   
Imágenes extraídas de Google


  La prueba material, de ese júbilo militar que perdura hasta nuestros días, está muy bien cuidada y expuesta como un prócer mecánicoEl Enola Gay ha sido completamente restaurado y actualmente se expone en un hangar del Centro Steven F. Udvar-Hazy del Museo Nacional del Aire y el Espacio del Instituto Smithsonian, cerca del Aeropuerto Internacional Washington-Dulles (Virginia).

  
 Dia después del bombardeo a Japón.


 
    Hoy restaurado, reliquia "triunfal". 

                       
  Los japoneses tampoco pueden enorgullecerse de sus métodos belicistas. Históricamente, también cometieron masacres a poblaciones civiles en Asia (¿en qué guerras no se cometieron?), pero ellos, al igual que en el resto de la historia del planeta, lo hacían de cuerpo presente, arriesgando vidas y posiciones estratégicas. Fueron muy crueles e inhumanos también con los prisioneros de guerra, pero en el ataque a Pearl Harbor, se tuvo en cuenta el bombardeo en lugares poblados principalmente por militares (En total, veintiún buques de los EEUU de la flota del Pacífico resultaron dañadas, y el número de muertos llegó a 2403 militares,  68 civiles y 1178 heridos (Taringa.net) ).

 
 Nada justificaba el uso de bombas nucleares en dos ciudades  habitadas mayoritariamente por civiles; Alemania e Italia estaban derrotadas, quebrando así el Eje que hubiera amenazado al mundo con un régimen - nuevo orden - tan injusto y cobarde como el actual, solo que más radical; China se fortalecía con la ayuda de los Aliados, de modo que la rendición de  Japón era una cuestión de tiempo.

  Convención de Ginebra.

  Convenciones
Las Convenciones de Ginebra han sido:
  • La Primera Convención de Ginebra, que comprende el Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte que corren los militares heridos en los ejércitos en campaña de 1864, actualizado en las siguientes convenciones de 1906, 1929 y 1949.
  • La Segunda Convención de Ginebra, que comprende el Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos, enfermos o náufragos en las fuerzas armadas en el mar de 1906, actualizado en las siguientes convenciones de 1929 y 1949.
  • La Tercera Convención de Ginebra, que comprende el Convenio de Ginebra para mejorar la suerte de los heridos y enfermos de los ejércitos en campaña y el Convenio de Ginebra relativo al trato de los prisioneros de guerra, ambos de 1929, actualizados en la siguiente convención de 1949.
  • La Cuarta Convención de Ginebra, que comprende el Convenio de Ginebra relativo a la Protección de Personas Civiles en Tiempo de Guerra de 1949.
La última modificación de 1949 de los Convenios de Ginebra entró en vigor el 21 de octubre de 1950.

  Detengámonos en la 4ª y última convención:
 IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra:
Este tratado se refiere a la protección general del conjunto de la población de los países en conflicto, sin distinción alguna, contra ciertos efectos de la guerra. Contiene las mismas disposiciones generales que los otros tres convenios. Las partes en conflicto podrán, de común acuerdo designar zonas neutralizadas para los heridos y enfermos, combatientes o no, y para las personas civiles que no participen en las hostilidades. Los heridos y los enfermos, así como los inválidos y las mujeres encinta serán objeto de protección y de respeto particulares. En ningún caso podrá atacarse a los hospitales, pero estos deberán abstenerse de efectuar actos perjudiciales para el enemigo. También se respetaran los traslados de heridos y de enfermos civiles, de los inválidos y de las parturientas.

  La Convención de Ginebra dejará de ser hipócrita, cuando acuse, y siente en el banco de los acusados a los reos - civiles y militares - responsables por delitos internacionales contra la humanidad, como ser: Genocidio, Tortura, Exterminio y Violación de todos los derechos civiles en tiempos de guerra, conferidos en el IV Convenio de 1949.
  Diaria y sistemáticamente, fuerzas político-militares masacran poblaciones enteras con el único fin, no ya de defensa por la soberanía territorial, sino por el monopolio del poder económico que otorgan los recursos naturales de las naciones agredidas. Y las organizaciones humanitarias que conforman dicha Convención, no hacen otra cosa que enviar "Cascos Azules", medicamentos,  provisiones y profesionales, como ayuda humanitaria...pero las acusaciones con sobradas pruebas de violación a los derechos civiles antes mencionados, brillan por su ausencia. Y mientras este ofuscante y proposital brillo permanezca, la Convención de Ginebra continuará siendo la "Convención de la Hipocresía"


                          *                    *                     *

  Walter E.Carena
  Twitter: @wcarena
  

 

2 comentarios:

  1. que curioso la 4º plantea la protección de heridos, enfermos, inválidos y embarazadas. ¿que pasa con el resto de civiles? si la guerra en si misma tiene poco sentido (ejercitos de personas que luchan contra otras que no las han hecho nada), menos aun tiene el procederpersonas, en vez de dos ejercitos enfrentados, los soldados apuntan y disparan contra civiles, ciudades, casas, fábricas, hospitales y escuelas, ¿que sentido estratégico o táctico tienen estos "blancos"?

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  2. Hay varios mitos sobre el uso del arma nuclear contra Japón, en 1945. Uno de ellos es que el responsable directo y único fue el presidente Harry S. Truman. Pero, como mínimo, esto es sólo una verdad a medias. En realidad, quién tomo la decisión fue el Estado Mayor estadounidense, de forma unánime, probablemente cuando el nuevo presidente estaba dando sus primeros pasos, después de la muerte de su antecesor, Roosevelt, en el mes de Abril de 1945.

    En sus memorias, Truman intentó que se creyese que él fue la clave de esa decisión. Pero no fue así. Pués el nuevo mandatario no tenía los conocimientos ni la preparación en aquel entonces para poder sopesar adecuadamente algo tan grande como aquello. Otra cosa es que él tuviese algún papel, y eso sí fue así, pués hubiese podido vetar el lanzamiento. Y no hay que olvidar que después de atacar Nagassaki, el 9 de agosto, dio personalmente la orden de suspender nuevas operaciones de ataque nuclear, hasta nueva decisión suya.

    Se calculaba, con mucho acierto, que tal acción, sin precedentes, desestabilizaría decisivamente al gobierno japonés. Sí el arma nuclear ya hubiese sido bien conocida, es posible que Tokio decidiese resistir hasta el final. Aún así creo que no, en aquella situación. Pero lo sucedido cinco años después en la guerra de Corea, es significativo. EE.UU. planeo utilizar hasta ¡cincuenta! bombas atómicas contra las fuerzas de tierra y las bases chinas; pero sus adversarios ya habían incorporado a las armas nucleares en sus cálculos estratégicos. Y no se echaron atrás. En cambio, como digo, en 1945, para Japón, aquello fue un horrenda sorpresa.

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