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lunes, 4 de marzo de 2013

Lo que debemos saber sobre el Vaticano
Artículo de Bitácora, suplemento semanal de LR21 - Uruguay. 

Frei Betto: ''El único cambio en el Vaticano será el nombre del Papa''

Entrevista de Fabiana Frayssinet
Frei Betto: ''Benedicto XVI nunca tuvo sensibilidad por las cuestiones sociales''.


La única consecuencia que tendrá en Brasil la renuncia de Benedicto XVI como jefe de la Iglesia Católica será el cambio de los afiches que anunciaban su presencia en julio en esta ciudad para participar de la Jornada Mundial de la Juventud, ironizó Frei Betto.
El prelado alemán Joseph Ratzinger, quien se retirará el 28 de este mes tras casi ocho años de papado como Benedicto XVI, imprimirá su sello en la elección de su sucesor, analizó el religioso brasileño en diálogo con IPS. 
Frei Betto, seudónimo de Carlos Alberto Libânio Christo, y otros destacados pensadores, sacerdotes y obispos exponentes de la Teología de la Liberación, una línea progresista del catolicismo originada en los años 60 en América Latina, fueron blancos preferidos de críticas y hasta censuras del Papa saliente. 

Ratzinger fue el más férreo opositor de esta corriente, que enfatiza la necesidad de enfrentar las injusticias sociales a partir del compromiso cristiano de opción por los pobres, incluso desde su anterior función como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sucesora de la Inquisición, desde donde prohibió enseñar teología a personalidades como el suizo Hans Küng y el brasileño Leonardo Boff. 

''Soy muy pesimista'' respecto de que el nuevo Papa cambie el rumbo conservador de la Iglesia Católica y la modernice, sostuvo Betto, autor entre otros libros de ''Fidel y la religión'', amigo y exasesor especial en el comienzo del gobierno del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) en programas como ''Hambre Cero''. 


- IPS: ¿Qué repercusiones tendrá para la Iglesia Católica, en especial para Brasil y el resto de América Latina, la renuncia anunciada este lunes 11 por el papa Benedicto XVI? 
- FREI BETTO: Creo que para Brasil en especial la única consecuencia será rehacer toda la propaganda de la Jornada Mundial de la Juventud, que se realizará del 23 al 28 de julio en Río de Janeiro, cambiando la imagen de Benedicto XVI por la de su sucesor, que será elegido en marzo. 

La renuncia en sí misma no tiene mayores efectos. La elección de un nuevo pontífice sí, dependiendo de la orientación que imprima a la Iglesia Católica. 


- IPS: ¿En ese sentido podemos anticipar una modernización de la Iglesia? 
- FB: No soy optimista por las siguientes razones: Benedicto XVI cumplirá un rol principal en la elección del nuevo Papa. Y decidió continuar viviendo en el Vaticano. Es así que la Iglesia corre el riesgo de tener por un tiempo un doble poder. 

El nuevo Papa jamás hará algo que desagrade a su antecesor. Por lo tanto mantendrá la prohibición de que se debatan en la Iglesia temas como el aborto, el fin del celibato sacerdotal, el derecho de las mujeres al sacerdocio, el uso de preservativos, la aplicación de células madre, la unión de homosexuales, etcétera. 

Después de la muerte de Benedicto XVI entonces sí sabremos qué piensa y qué quiere el nuevo pontífice. 


- IPS: ¿De qué manera imprimió su conservadurismo Joseph Ratzinger en América Latina y Brasil? 
- FB: No afirmo que Benedicto XVI dio continuidad a Juan Pablo II (1978-2005) porque, de hecho, era el inspirador y teórico de las medidas conservadoras tomadas por el polaco Karol Wojtyla. 

Los dos se negaron a implementar las decisiones del Concilio Vaticano II (1962-1965), ¡un encuentro realizado hace 50 años! Los dos descartaron obispos progresistas y nombraron conservadores, dieron más importancia a movimientos como el (ultraconservador) Opus Dei que a la Pastoral Popular o a las Comunidades Eclesiales de Base. Y los dos eran eurocéntricos. 

La diferencia es que Juan Pablo II tenía la cabeza de derecha y el corazón de izquierda, o sea conservador en la doctrina y progresista en las cuestiones sociales, tanto como ser crítico del neoliberalismo y elogiar la Revolución Cubana. Benedicto XVI, en cambio, nunca tuvo sensibilidad por las cuestiones sociales. 


- IPS: ¿Qué rumbo pueden tomar a partir de su renuncia las líneas progresistas dentro de la Iglesia, como la Teología de la Liberación, que supieron tener un gran peso en América Latina? 
- FB: La línea progresista perdura en las bases de la Iglesia Católica, a través de las Comunidades Eclesiales de Base y de las pastorales populares (operaria, indígena, ancianos y otras), en la producción de los teólogos de la liberación. No obstante, esta estructura perdió en las últimas décadas el apoyo de obispos y cardenales. 


- IPS: El último censo de Brasil indica que la Iglesia Católica perdió 1,7 millones de fieles entre 2000 y 2010. De este modo, 64,6 por ciento de los 192 millones de habitantes del país se declaran seguidores de esta fe, cuando en 1970 llegaban al 90 por ciento. ¿Cómo explica usted este franco debilitamiento, que también se aprecia en el resto de América Latina? 
- FB: Estamos en un cambio de época, en el pasaje de la modernidad a la posmodernidad. Sin embargo, la Iglesia Católica todavía arrastra en sí resquicios medievales, como la división territorial en parroquias, y apenas dialoga con la modernidad. 

De ahí su dificultad para entender e insertarse dentro de la modernidad. La Iglesia Católica ni siquiera sabe lidiar con las nuevas tecnologías electrónicas esenciales para el trabajo de evangelización. Es en ese punto que las
iglesias pentecostales son maestras, aunque su contenido sea alienante. 


- IPS: ¿En ese contexto, qué posibilidad de revertir esa merma de creyentes en Brasil tiene la Iglesia Católica con un nuevo Papa? 
- FB: La Iglesia Católica en Brasil se ha vaticanizado cada vez más. La Conferencia Nacional de Obispos, que tuvo un papel profético bajo la dictadura militar (1964-1985) * y hasta los años 90, ahora se recoge en la sacristía, dejando de ser la voz de los que no tienen voz. 


(*) Escritor y religioso. Por su actuación política opositora, Frei Betto fue encarcelado en dos ocasiones por la dictadura. Brasil

                                     *              *             *

  Creo que es exactamente esto, lo que debemos saber con respecto al recién renunciante Papa, Benedicto XVI y su influencia en el Vaticano. Que no es otra, que la del Opus Dei.
 Para los que no lo conocen, Frei Betto es uno de los pocos sacerdotes católicos (digo pocos, porque debería haber muchos más como él) humanistas, y por ende, socialistas - defensores de la sociedad menos favorecida - que ha comprometido su investidura sacerdotal, y su vida, en defensa de las clases oprimidas de América Latina y El Caribe. Si resistentes como él - y tantos otros, que viven, y que fueron asesinados en diferentes partes del mundo - fueran más numerosos, otro gallo católico cantaría en materia de feligreses de la Iglesia fundada por Jesús se Nazaret (“Tú eres Pedro, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no la podrán vencer” (Mt. 16, 18).). La emigración ininterrumpida de fieles hacia las iglesias pentecostales, no hubiera sido tan alarmante para el Vaticano, y con certeza,  sería insignificante, si la transformación fuera de otro tipo. ¿Por qué? pues por una sencilla razón: los fieles más numerosos, son los más necesitados de la fe Cristiana, los más pobres (de clase, y de espíritu), y la iglesia católica está, desde hace casi 90 años (¡Oh, casualidad!), época en que se fundó el Opus Dei, orientada al materialismo con más énfasis que en los siglos anteriores, lo que la ha hecho anti-comunista, anti-revolución social y mas anti-humanista.

  
 Josemaría Escrivá de Balaguer.       
Fundador del Opus Dei.
           
  
  El pasado 31 de enero el Santo Padre recibió en audiencia privada a Mons. Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei.


   Las inversiones financieras e inmobiliarias -entre otras tantas - que el Vaticano ha venido haciendo desde entonces, nunca fueron tan grandes y controvertidas (Mario Puzzo nos ilustra claramente , en "El Padrino" III, el esquema de corrupción imperante en la iglesia católica) como en las últimas décadas. Cuando el catolicismo abandona los dogmas humanistas, y los sustituye por los capitalistas, comienza el derrumbe de la fe entre las masas humildes, y la afiliación de un puñado de multimillonarios empresariales y financieros. Marcando así, el principio del fin como religión de fé y esperanza, para dar inicio a la transformación en un Club de Magnates, "religión" de materialistas. 

  Walter E. Carena
  Twitter: @wcarena
 
   

2 comentarios:

  1. Estimado Frei Betto, con el mayor respeto. La fuerte dinámica y polarización de este tiempo exige un esfuerzo grande para tomar consciencia de los hechos, discernir, sin juzgar porque nadie es quién, para mantenerse en equilibrio, en el eje de la rueda para no ser despedido. Nos exige separar la paja del trigo, ver lo bueno de lo malo, y lo malo de lo bueno, separar las aguas de las aguas,... La Teología de la liberación y el Vaticano, en su exaltación, identificados el uno con el otro, operan como dos caras de la misma moneda, los extremos se tocan, tienen parte de la verdad, oculta, ensombrecida por la pasión ... No queremos ver en "sí mismos" los defectos que rechazamos de los "otros". La dura época que vivimos nos llama a lograr en sí mismos el imperio del respeto con el otro, con la vida, con la Ley.

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    1. Estimado "Anónimo": Consciente de que la posibilidad de que Frei Beto no pueda responder a su punto de vista, me tomo la libertad - ya que fui yo, quién publicó este artículo por este medio - dar una opinión que considero sea la más cercana a la que dicho sacerdote podría dar (afirmo esto, pues he leído y estudiado a Frei Beto largamente - apesar de que no soy religioso - y creo conocer en gran medida sus posturas ideológicas y filosóficas):
      Si entendí bien su reflexión, Ud. opina que nadie debe juzgar al prójimo, sin antes juzgarse asi mismo. Estoy enteramente de acuerdo con esa postura. Sin embargo,me consta que Frei Beto se ha hecho, hace y se hará siempre, severas autocríticas, para auto-juzgar sus ideales, su fe cristiana y su innato humanismo. Ese auto-juicio, le otorga el derecho de, no solo juzgar, sino informarle a la sociedad sobre secretismos imprópios a cualquier congregación religiosa, que se nutra de la fe de sus creyentes. Nunca, este noble sacerdote fue acusado de incoherencias e invasión de privacidad a personas públicas y entidades religiosas, pues la privacidad en las mismas, no se condice con la transparencia y honestidad a la que están obligadas por el compromiso ético y moral que le debe sus fieles.
      Me honra su disposición de tomarse el tiempo para dar su opinión a este humilde medio, la cual valoro y respeto.
      Gracias
      Saludos.

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