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lunes, 15 de abril de 2013

Un gran desafío para Nicolás Maduro.
50,66% del electorado lo eligió para gobernar por 6 años más.

 

  El gran desafío, radica en varios factores insoslayables, en los que este joven político tendra que mantenerse firmemente concentrado.
 Si observamos superficialmente, el resultado de las recientes elecciones, perdemos de vista algunos detalles de la persona Maduro, y de los últimos acontecimientos, desde que falleció Hugo Chávez Frías. El máximo líder bolivariano - y ya visto por sus seguidores como el último Prócer latinoamericano - se había ganado no solo la simpatía, sino también el amor de los más humildes, de los eternos desposeídos antes de su investidura como presidente venezolano. Tan es así, que una porción considerable de sus seguidores, lo acompañaba, lo votaba y lo ovacionaba sin escuchar o entender sus largos discursos; su origen humilde, su condición de militar rebelde,  defensor de los compatriotas civiles, y su innegable carisma de hombre-pueblo, fueron los ingredientes fundamentales para ganarse ese amor, y la confianza ciega de parte de las masas honestas y trabajadoras venezolanas y latinoamericanas. 
   La pérdida de su líder y guía idelógico, causó una sorprendente (por lo extensa) consternación y amarga tristeza, lo que se tradujo en un casi 2% menos de votantes que en octubre de 2012, cerca de 380.000 votos de personas que votaban al hombre.
  Nicolás Maduro, proveniente de una familia humilde, cuya profesión ha sido la de chofer del transporte urbano, batallador incansable por los derechos laborales desde una posición de responsabilidad en el Sindicato del Metro de Caracas; constituyente en 1999; diputado en el 2000; presidente de la Asamblea Nacional en 2005 y Ministro de relaciones Exteriores en 2006, hasta que Chávez lo eligió vice presidente en 2012. Las personas menos esclarecidas - en venezuela y fuera de ella - creen que para ser presidente de un país, se debe ser egresado de la  Universidad, o de escuelas de Oficiales de las FFAA.
  Estigma, que fue inculcado por las élites del Estado de Derecho, para perpetuar determinadas clases sociales en el  máxino  poder de una nación. No obstante, el señor Maduro ha sido un político triunfador, su fidelidad a quién lo impulsó en la política venezolana, lo colocó hoy en el Palacio Miraflores, para gobernar por 6 años. Este flamante y joven presidente (50), deberá estar muy bien acompañado y atento a todos los sinsabores que la oposición de dentro y fuera del país le harán pasar, sin tregua, ni piedad. El gran compromiso inminente que se le presenta, es la continuidad y profundización de las obras sociales ya existentes; la reforma que la Justicia deberá hacer para contener la violencia y disminuir el alto índice de criminalidad que viene azotando a nuestros hermanos venezolanos;  ajustes económicos que no perjudiquen a los que menos tienen; mantener fortalecidos los lazos con los altos mandos militares; fortalecer la "utopía de los Próceres", que comenzara Chávez de manera inteligente y persistente, y que no es otra que la unificación de las naciones sudamericanas, como primer paso para la creación de la Patria Grande Latinoamericana.
  Para quienes hemos seguido medianamente, la trayectoria de Nicolás Maduro, no nos cabe la menor duda de que pronto conquistará la confianza de quiénes en esta elección, no se atrevieron a prestársela. No solo dependerá de él, sino también de la fidelidad de las FFAA,  y del apoyo irrestricto  que los angustiados por la muerte de Chávez le depositen a lo largo de los próximos años; de la continuidad de los gobiernos de izquierda en los países de la region, y de la inflexibilidad con quienes atenten contra la paz y la democracia en su propio suelo.
   Si los enemigos de la Democracia, fracasan en sus intentos golpistas, Maduro no defraudará a su pueblo, por lo contrario, la Revolución se consolidará y las grandes mayorías seguirán ganando los beneficios del Socialismo.
  América Latina deberá estar atenta, vigilante de la seguridad de la nación que nos sirve de referente, para asegurar la justicia social de nuestros pueblos.
  ¡Mucha suerte, presidente Maduro, su maestro, el Coronel Hugo Chávez lo guiará hacia la victoria!

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  Walter E. Carena
  Twitter: @wcarena 

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