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jueves, 4 de octubre de 2012

 
¿Y ahora.....?
 
 
 
 
El partido entre Argentina y Brasil suspendido por desperfecto eléctrico El partido entre los seleccionados de Argentina y Brasil por el Superclásico de las Américas fue suspendido por un desperfecto en la iluminación del estadio Bicentenario de Resistencia. (Foto y parte de la nota publicada en www.continental.com.ar)

     Tanto la A.F.A. como la C.B.F. no empataron, simplemente perdieron. Sin jugar al futbol, perdieron el partido de la responsabilidad, del respeto, del compromiso deportivo con ambos pueblos, y de la imagen - ya muy controvertida - de seriedad político-económico-deportivo, como debería ser. Y como es, en algunos paises vecinos.
    Perdieron este partido, porque la causa  que causó el ¿accidente? (el ómnibus de la delegación brasileña enganchó unos cables del generador de energía electrica, que abastecía al Estadio Bicentenario), podría haberse evitado, si la C.B.F. hubiera hecho una vistoría, no solo del cesped de la cancha, si no también de los acesos de los jugadores; de la seguridad de los hinchas y deportistas;  de las condiciones de entrada y salida del coliseo deportivo y del equipo de iluminación existente (esto es habitual, cuando los partidos son nocturnos), por lo menos un día antes del evento.
      La A.F.A. no se concentró en ofrecer garantías mínimas, para prevenir un hecho tan vergonzoso como el de anoche - al decir de Rodolfo, mi gran amigo argentino, y visitante asiduo de este medio -. Subyace una interrogante: ¿Por qué no lo hizo? Tal vez, por que estaban ausentes los jugadores de ambos equipos que militan en Europa. Motivo por el cual, si bien los integrantes que juegan este Superclásico, son de lo mejor que poseen ambas Naciones en materia de jugadores locales, no tendría este evento, gran trascendencia mundial. 
     Desde que el viejo y queridísimo Fútbol se mercantilizó, víctima del Capitalismo salvaje y mezquino, que lo raptó para enriquecer principalmente a Mafias de Europa, principalmente de Italia y España (aunque no solamente de estos dos países), todo lo relacionado con tan noble y popular deporte, está prisionero de los intereses económicos de esas mafias, y de Multinacionales que publicitan sus marcas en los uniformes de los futbolistas y del cuerpo técnico. ( Un aparte para homenagear el libro "Yo soy el Diego", cuyo autor, no es nada más, ni nada menos que el gran Diego Armando Maradona. Que ilustra muy bien este asunto.)
     Ambas Asociaciones de Fútbol, dependen de sus dólares y euros, para llevar a cabo preparaciones responsables y aprimoradas, en los partidos internacionales de sus selecciones. Si están ausentes jugadores mundialmente reconocidos como crakques, las marcas de sus "clientes" no se promoverá al nivel esperado, por tanto esos dineros escasearán, o nunca llegarán. Debido a esto, y a consecuencia de su mezquindad, se omiten las inspecciones y prevenciones antes mencionadas.
     ¿Y ahora qué....?
      ¿....qué va a ocurrir, va a quedar así nomás?
     Estas Asociaciones, ¿serán tan irrespetuosas de no indemnizar a tanta gente perjudicada, moral y económicamente?
     Pues no estamos hablando solamente de los hinchas que concurrieron al Estadio, también fueron perjudicados los jugadores; los cronistas deportivos y medios de comunicación; los demás clubes, por la suspensión de los partidos de los miércoles  y el cambio de fechas. Es decir, nadie se benefició con la negligencia de ambas Asociaciones, todo lo contrario. Por lo tanto, tendrían que bajar la cabeza y ofrecer un reparo moral, y en ciertos casos, económicos. 
 
Walter E. Carena
 

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